EDITORIAL
LA AGRESIÓN PERMANENTE
Nuestra Patria, nuestra Venezuela,
nuestro suelo, el pueblo heroico sigue sufriendo la agresión del imperio yanqui
en complicidad con la oligarquía criolla y la oligarquía de América Latina.
Intentan por todos los medios que
dominan, construir una matriz de opinión de desprestigio a la tierra de Bolívar:
Desde la ONU, la funcionaria del imperio, la Sra. Bachelet sigue acusando al
gobierno revolucionario de violador de los derechos humanos, mintiendo
descaradamente al afirmar que aquí se asesina, se tortura hasta la muerte, se
desconocen todos los derechos civiles. Busca la condena, la descalificación del
gobierno legítimo de nuestro país. Lo que no ve la Bachelet es la cantidad de
personas agredidas en los ojos por la policía chilena en la represión de las
manifestaciones populares. Tampoco ve que en Colombia, país aliado o títere del
Imperio, se asesinan a los líderes populares, y ahora con la modalidad de la
masacre, donde ejecutan a luchadores sociales y sus familiares, en un intento
de crear el terror al pueblo. Y no vengan con el cuento que es el hampa común,
todo el mundo sabe (menos la Bachelet) que los grupos armados que asesinan y
siembran el terror, están amparados, protegidos, financiados por el gobierno de
Duque y por los gringos.
Los yanquis, a través de su
agente “al descubierto”, Bachelet, insisten en acusar a Nicolás Maduro de dictador, asesino, de “come niños”, para
incentivar el rechazo mundial y así justificar un golpe de Estado, un asesinato
selectivo de los miembros del gobierno, una invasión militar.
Esta campaña será una agresión
permanente
El Pueblo venezolano debe estar
atento, las falsas acusaciones son el preludio de la agresión.
En próximo Editorial,
analizaremos la conducta de la organización para la explotación capitalista OIT
Por Isidoro Duarte
En
Uruguay recientemente el desgobierno del presidente 28%, en obediencia de la
rectoría de la dictadura del régimen de EEUU, declaró que no reconocía la
Asamblea Nacional de Venezuela elegida el 6 diciembre 2020, con cientos de
observadores internacionales, técnicos, políticos y periodistas, que produjeron
informe categóricamente aprobatorio. Simultáneamente en EEUU se hizo la
elección presidencial, sin observadores internacionales, se arrastraron los procesos durante meses, el aberrante
sistema electoral promovió un verdadero caos, el propio
presidente y candidato declaró reiteradamente que hubo fraude, todo un
escándalo, sin ninguna garantía democrática. Finalmente estalló, y no sabemos
si culminó ayer, en una invasión al Congreso de una turba, impulsada por el
presidente y candidato Trump, para evitar por la fuerza la sesión confirmatoria
de ese cuerpo del resultado electoral. Ese congreso que ha promovido
invasiones y asaltos a la soberanía y democracia de otros países, tomó algo de
su propia nefasta medicina: fue invadido y asaltado por la violencia que ellos
siempre han apoyado contra otros pueblos e instituciones. Varios muertos y
cientos de heridos. Un escándalo, revela lo que muchos conocemos de esa
sociedad violenta, soberbia y cómplice de los propios atropellos y crímenes de
sus gobiernos. Pero el surfista presidente uruguayo menciona «valores
democráticos de esa nación». Y debe agregarse que también han salido otros
varios presidentes, de nuestro continente y de otros como el europeo,
rapidito, a reiterar obsecuencia con más o menos el mismo verbo. Es el
cipayismo montado en esos gobiernos, que en su mayoría han sido ultrajados por
los gobiernos de EEUU, y saqueados sus países por su poder imperial.
Ellos se humillan, no sus pueblos, que repudiamos la violencia histórica
del régimen de ese país, y exhortamos a la paz, el respeto al derecho nacional
e internacional, y a la verdadera democracia.
LOS MOTORES PRODUCTIVOS (I)
Por Pascualina Curcio
Obviamente hay que producir, nadie
lo pone en duda.
Desde el año 2013 y hasta el
2018, la producción en Venezuela cayó 49%, o sea la torta se redujo a la mitad.
El Banco Central de Venezuela no ha publicado la información de producción
desde ese año, sin embargo, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL)
estimó una caída de 25,5% solo para el año 2019 y pronostica que caerá 26% en
2020, lo que significa que al finalizar este año y con respecto al 2013, la
economía venezolana se habrá reducido 72%. En términos sencillos, si en 2013 se
producían 100 en diciembre de este año se producirán tan solo 28.
A esta situación le debemos sumar
el hecho de que no solo la torta es más pequeña, sino que se ha estado
repartiendo de manera más desigual. En 2014, según el BCV, la burguesía se
quedaba con el 31% de la torta y los trabajadores con el 36%, no olvidemos, que
trabajadores somos muchísimos más que los burgueses. Para el 2017, siendo la
torta más pequeña, los burgueses se comieron la mitad (el 49%) y nos dejaron
tan solo el 18% al bojote de trabajadores. Estamos esperando que el BCV
publique la información para los años 2018 y 2019 para conocer quiénes han
comido más o menos torta estos dos últimos años.
No nos centraremos en el asunto
de la repartición, ya lo hemos hecho en anteriores artículos, pero si en el
tema de la producción, el tamaño de la torta y sobre todo, sus causas.
¿Desde cuándo estamos escuchando
acerca de la necesidad de reactivar la economía? Planteamiento que, dicho sea
de paso, obviamente compartimos. ¿Desde cuándo estamos escuchando acerca de la
necesidad de “incentivar” la producción privada? Para entusiasmarlos a invertir
en Venezuela se les ha otorgado un catálogo de concesiones: una ley de
promoción y protección de inversiones extranjeras; exoneración de impuestos;
subsidios para pagar sus nóminas de trabajadores; liberación del mercado
cambiario; subasta de divisas por parte del BCV; eliminación del control de
precios; créditos financieros en óptimas condiciones y hasta rezago de los
salarios. A pesar de todos estos incentivos, la inversión cayó 88% entre 2013 y
2018 (datos del BCV).
Pareciera que no es un asunto de
falta de incentivos. ¿Qué más se le podría ofrecer a ese sector privado para
que invierta y produzca en el país? No solo no han invertido, no solo han
disminuido 88% sus inversiones, es que además no han dejado de ganar. Cuando
pasan de comerse el 31% de la torta al 49% lo que están haciendo es tratar de
preservar sus niveles de ganancia a pesar de la no inversión y de una torta más
pequeña, por supuesto a costas de los asalariados, o sea de una mayor
explotación.
Podemos hacer todos los
esfuerzos, podemos empujar con todas nuestras fuerzas productivas y buenas
intenciones para que los 15 motores terminen de encender, pero éstos no arrancarán
hasta que no se resuelvan dos aspectos centrales y estratégicos que son los que
están impidiendo la reactivación económica: 1) el ataque permanente y criminal
contra nuestra moneda y 2) la caída de las exportaciones petroleras. A lo que
ahora debemos sumar un tercer aspecto, el confinamiento por la pandemia del
coronavirus.
Ataque al bolívar
Cuando el imperialismo, en el
marco de la guerra económica, ataca al bolívar e induce su depreciación, no
solo incide sobre los precios de todos los bienes y servicios generando una
hiperinflación y por consiguiente la pérdida del poder adquisitivo, sino que,
simultáneamente tiene otro efecto: la contracción de la producción nacional.
En términos coloquiales la
secuencia es la siguiente: cuando manipulan el tipo de cambio y éste pasa de 10
Bs/US$ a 20 Bs/US$, el que, por ejemplo, produce zapatos deberá pagar un precio
mayor por la materia prima e insumos, y por lo tanto, aumentará el precio del
par de 100 Bs a 200 Bs porque el zapatero no asumirá el costo, buscará
trasladarlo al precio. Lo propio hará el que produce camisas, pantalones,
vestidos, pollo, carne, huevos, leche, pan, harina, aceite, antihipertensivos,
insulina, calmantes, también se comportará igual el mecánico, la peluquera, el
plomero, etc.
Como el salario nominal es el
único precio que no se ajusta cada vez que aumenta el tipo de cambio, el poder
adquisitivo de los asalariados disminuye, así que, si usted es un trabajador de
los que compraba un par de zapatos semestral, dos pantalones, tres camisas y
además adquiría 1 cajita de antihipertensivos mensual, 5 kilos de carne y dos
cartones de huevos, ya no podrá hacerlo en la misma cantidad, porque su salario
no le alcanza. Establecerá prioridades, disminuirá la cantidad de carne y
remendará el pantalón, la camisa y los zapatos. Ni siquiera se asomará a la
zapatería a ver los precios porque no tiene cómo comprarlos. Por su parte, el zapatero
no va a disminuir el precio de los zapatos, simplemente no los producirá si no
hay quien se los compre, o producirá menor cantidad. En la lógica del
capitalismo, él nunca producirá a pérdidas.
La cantidad de dinero en la
economía
Si antes de la manipulación del
tipo de cambio, se producían y vendían 10 pares de zapatos, se requerían 1.000
Bs en dicha economía para producirlos y comprarlos. Cuando se duplica el precio
como consecuencia de un factor externo, en este caso el ataque al bolívar, la
única manera de producir y consumir la misma cantidad de zapatos es que se
duplique la cantidad de dinero que circula en esa economía de 1.000 a 2.000 Bs,
de lo contrario, y de mantenerse los mismos 1000 Bs, solo podrán producirse y
consumirse 5 pares, o sea la mitad.
Lo que ha estado ocurriendo en
Venezuela los últimos años es que mientras se empuja para reactivar la
producción, otra fuerza hala en sentido contrario anulando cualquier esfuerzo,
nos referimos al ataque al bolívar.
Detener el ataque al bolívar es
estratégico en esta guerra económica contra el pueblo venezolano.
Mientras tanto
En hiperinflación, bajo ataque
diario de la moneda y una depreciación inducida del bolívar que alcanza los 350
mil millones por ciento desde enero 2013, los niveles de producción y de consumo,
tanto de los hogares como los del gobierno, solo pueden restituirse aumentando
la cantidad de dinero en la economía, la cual no solo, no ha aumentado, sino
que por el contrario ha caído en términos reales 88% desde el 2013 según el BCV.
Preguntémonos ¿cómo podrían
arrancar los 15 motores si, ante tamaña hiperinflación, inducida por el ataque
al bolívar, no hay suficiente dinero para producir y consumir? El consumo de
los hogares ha caído 52% entre 2013 y 2018, mientras que el del gobierno ha
disminuido 30% durante el mismo período.
Quienes diseñan la política monetaria
han argumentado que aumentar la cantidad de dinero generaría inflación, teoría
que se ha desmoronado con el exorbitante incremento de dinero en EEUU y Europa para
rescatar las empresas a consecuencia de la pandemia.
Los motores productivos en Venezuela
arrancarán cuando estratégicamente derrotemos el ataque al bolívar y
recuperemos las exportaciones petroleras, sobre este último aspecto nos
centraremos en el próximo artículo. Mientras eso ocurre es urgente aumentar la
cantidad de dinero y desprenderse de paradigmas teóricos monetaristas. Esta
mayor cantidad de dinero aunada a una mayor presión tributaria a la burguesía
es la fuente para el tan urgente aumento de los salarios.
Buenas Noticias
Los anuncios de la Federación
Rusa de iniciar las pruebas de su vacuna contra el covid 19 de forma masiva,
las informaciones del gobierno chino que trabaja en dos vacunas para detener el
coronavirus, las noticias de avance en las investigaciones en Inglaterra,
Alemania, Estados Unidos, son informaciones esperanzadoras que permiten esperar
la derrota de este virus pernicioso en un lapso perentorio.
Y en todas estas buenísimas
noticias destaca la anunciada por la hermana República de Cuba: el desarrollo,
en su tercera etapa, de una vacuna contra la pandemia que azota a la humanidad.
Y destacan los avances de Cuba
porque, como es de todos conocido, el concepto solidario, de cooperación, no
mercantilista que tiene el pueblo de Cuba y sus sistemas sanitarios aseguran su
compartir con los pueblos en general y con los pueblos de Latinoamérica en particular,
con una vacunación que nos libere del flagelo.
Esta cooperación, que sin
lugar a dudas hará Cuba, unido a los miles de médicos que se han desplegado por
el mundo para ayudar a combatir la infección, señalan una nueva modalidad: la
de la cooperación, la de la ayuda, la de un trato entre hermanos.
Si hay una enseñanza clave en
esta pandemia, es la necesidad de cambiar los conceptos capitalistas y
especulativos con la medicina.
Y Cuba está demostrando
que es posible.
Los Salarios
El salario es uno de los instrumentos
económicos más importantes para la construcción del socialismo, debe
convertirse en un factor para el incremento de la producción. El Che Guevara
señala: “El salario es el reconocimiento por parte de la sociedad de que un
individuo ha cumplido su deber social. Se basa en las necesidades de los
obreros en cada etapa, es decir, es el valor de la fuerza de trabajo gastada
cuyo precio fija la sociedad de acuerdo con su nivel de desarrollo”
Partiendo de esta conceptualización, es
necesario el incremento de la productividad, ya lo ha señalado el Presidente de
la República Nicolás Maduro, debemos diversificar la economía y
romper la dependencia del rentismo petrolero.
Estamos en la etapa de transición hacia el socialismo, hemos logrado los primeros pininos, pero aún nos falta mucho camino por recorrer, el Presidente señala: “El Plan de la Patria es un programa direccionado hacia una radical supresión de la lógica del capital que debe irse cumpliendo paso a paso, pero sin aminorar el ritmo de avance hacia el socialismo
Cualquier planteamiento que se haga
acerca del salario debe contemplar la situación de guerra hibrida, con el robo
descarado de nuestros activos económicos, bloqueo de nuestras cuentas
bancarias, distorsión de los precios, hiperinflación inducida, ataque a la
moneda, reducción del ingreso petrolero, todo ello conlleva a mermar el poder
adquisitivo de la clase trabajadora.
Es evidente que debemos tomar en cuenta
este conjunto de elementos de la realidad, por el impacto que ha producido el
bloqueo económico, generando un conjunto de restricciones y multimillonarias
pérdidas. Ante esto se propone: Desarrollar los Consejos Productivos de
Trabajadores para construcción productiva del socialismo. Impulsar una nueva
cultura del trabajo Propiciar el modelo de gestión empresarial socialista.
Control de los trabajadores del sistema de distribución directa de los
productos. Socialización del salario en cuanto otorgamiento de salud, educación,
vivienda, transporte y alimentación.
Rafael S. Chacón G.
@Rafaelsimonchac
EDITORIAL
La Principal Enseñanza
La pandemia por el ataque de un
virus que no tiene vacuna por ser nuevo, y que ya abarca a casi la totalidad de
países, está poniendo a prueba la capacidad de la humanidad para enfrentar los
principales retos que tiene la especie humana para resolver los problemas que
aquejan a los pueblos.
La principal reflexión tiene que
ver con el sistema de salud. El capitalismo neoliberal ha privatizado la
atención médica de la población. Nos han vendido que la propiedad privada y el
enriquecimiento de grupos capitalistas es la garantía de una atención sanitaria
de calidad, de la cual los que salen
beneficiados son los inversores propietarios de las clínicas y laboratorios de
diagnóstico, conjuntamente con las compañías aseguradoras y las grandes
empresas de fabricación de medicinas. Este enunciado lo podemos corroborar con
las estadísticas de muertes por otras enfermedades y que la privatización y el
mercantilismo impide su atención apropiada.
Otra consecuencia de la
privatización, es la cultura impuesta para que el profesional médico se
convierta en una élite que está pendiente, principalmente, de sus ingresos y su
prestigio, desarrollando una conducta mercantil y de insensibilidad.
Una tercera característica de la
salud en el capitalismo es el monopolio que tienen unas pocas empresas
transnacionales que acaparan, manipulan y se enriquecen con la producción de
medicamentos y equipos médicos.
El sistema de salud capitalista
hay que cambiarlo; la solidaridad, la cooperación, la producción de
medicamentos para la gente, la construcción de un ejército de médicos
dispuestos a brindar su esfuerzo, como lo hacen los cubanos, es la mejor
conclusión que podemos sacar de esta crisis sanitaria que nos amenaza.
El virus aún no tiene cura y está
en el mundo, no estamos exentos de otras amenazas y no hemos podido atacar las
enfermedades que hoy aquejan a gran parte de la población con eficiencia.
Es tiempo de reflexionar, de
sacar enseñanzas y de construir un nuevo, humano y solidario sistema de salud
mundial.
TENEMOS QUE TENER CONCIENCIA
Por Rafael S. Chácón G.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nombre, Ciudad y Correo